El reconocimiento facial biométrico está cada vez más presente en nuestro día a día. Seguramente hayas oído hablar de él recientemente dado que se está integrando en tareas cotidianas que veníamos estando acostumbrados que fueran tediosas, complejas y con fricciones. 

En el anterior caso de uso, tratamos sobre la identificación facial para el uso de la firma electrónica. En este caso de uso vamos a tratar sobre un nuevo método sin fricciones, simplificado, moderno y que cumple con las regulaciones vigentes para retirar dinero en los cajeros automáticos.

Qué es el reconocimiento facial biométrico

El reconocimiento facial biométrico consiste en el escaneo de un rostro, tomando como referencia puntos concretos de este para poder crear un mapa. Este mapa es convertido en una representación matemática única e intransferible asociada a la identidad de la persona escaneada.

Este proceso se subdivide en dos partes: la fase de detección y la fase de identificación. Un sistema, primero, tiene que ser capaz de reconocer un rostro en una imagen, en ocasiones en un vídeo en movimiento, y posteriormente comparar ese rostro reconocido con la base de datos del sistema, para identificar al sujeto. Este proceso es complicado de realizar, sobre todo en vídeo y en tiempo real.

El reconocimiento facial biométrico se está implementando dentro de procesos cotidianos de toda índole, desde el desbloqueo de móviles (con FaceID de Apple como una de las soluciones pioneras para su sistema iOS) hasta la retirada de efectivo en los cajeros (SmileID de eID).

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La retirada de dinero en cajeros

El proceso de retirada de efectivo en los cajeros automáticos es conocido por todos y parece un acción sencilla. Sin embargo, este proceso es una combinación de operaciones informáticas, tecnología e investigación, que ha venido siendo optimizado y mejorado para ofrecer a los clientes una experiencia impecable.

El primer paso para retirar dinero es identificarse en el cajero. Este proceso se realizaba de forma tradicional insertando la tarjeta e introduciendo el pin asociado a ella pero, como veremos posteriormente, esta forma de identificación en el cajero está sustituyéndose por métodos como el reconocimiento facial biométrico. 

Tras la identificación, y en unos segundos, se suceden los siguientes procesos:

  1. Se realizan comprobaciones en relación a la disponibilidad de saldo y, en caso afirmativo, se proporciona autorización.
  2. Se ubican de forma adecuada bandejas con el dinero y se conectan con el mecanismo del cajero.
  3. Un engranaje inteligente selecciona uno por uno los billetes que se necesitan.
  4. Un sensor óptico verifica el número y la autenticidad de los billetes.
  5. Una ranura se abre y entrega al cliente el efectivo solicitado.
  6. Se indica al cliente si desea un recibo de la operación y posteriormente se se finaliza el proceso y se cierra la sesión del cliente en cuestión.

Sin embargo, todos estos procesos no habrían tenido lugar sin el primero de todos, la identificación adecuada del cliente que desea acceder a su cuenta para sacar dinero. Este proceso se ha reinventado y optimizado gracias a la identificación biométrica facial:

La biometría facial también se puede usar para pagos. Consulta este caso de uso para conocer cómo funcionan los procedimientos de pago con reconocimiento facial.

¿Cómo funciona la identificación con reconocimiento facial biométrico en cajeros?

El sistema de identificación con reconocimiento facial biométrico se integra fácilmente en el software habitual del cajero automático, habilitando el siguiente procedimiento de verificación de identidad y acceso:

  1. El usuario se acerca al cajero automático.
  2. El sistema solicita al usuario que muestre su rostro frente a la cámara y sonría.
  3. El usuario introduce su pin bancario habitual (o firma digital bancaria).
  4. El sistema verifica y valida la identidad del cliente.
  5. Se concede acceso al sistema, cuentas y tarjetas del cliente.
  6. El cliente puede retirar efectivo o realizar cualquier gestión disponible de las posibles en cajero automático.

Cada entidad bancaria puede ajustar este procedimiento a su medida y atendiendo a sus necesidades, por ejemplo solicitando que el cliente acerque su tarjeta de crédito en lugar de introducir el pin.

Este proceso debe realizarse en total conformidad con AML5 y eIDAS. Descarga este documento técnico gratuito para comprender estas reglas.

SmileID, revolucionando el sector bancario

eID es pionera en la integración de soluciones de reconocimiento facial biométrico gracias a sus tecnologías VideoID y SmileID.

SmileID responde a la necesidad actual de un sistema de identificación facial que cumpla con los requerimientos más exigentes de todas las legislaciones en vigor: Directiva AML5, reglamento eIDAS y todas las regulaciones asociadas a los procesos KYC (Know Your Customer).

SmileID y el equipo de desarrollo detrás de esta tecnología facilitan su integración en cualquier canal y soporte más allá de los cajeros automáticos. Es una solución versátil y 100% remota, permitiendo la autenticación de clientes en apps, tiendas web o cualquier aplicación en todos los sectores y de cualquier índole.

Próximamente te contaremos sobre más casos de uso asociados a los cajeros automáticos y terminales digitales y verificación de identidad:

  • Contratar y firmar en un cajero automático o terminal digital con OTP.
  • Apertura de cuentas bancarias en cajeros automáticos.
  • Registro y apertura de cuentas en terminales digitales.
  • Reconocimiento facial para contratar en un cajero automático o terminal digital.
  • Retirar efectivo con una solución NFC del documento de identidad.

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